Sábado por la mañana, sábado que da inicio a la semana santa. En este momento están corriendo los entrenamientos del GP de China de F1. Y por la noche, Barça-Madrid. Pero mi cabeza, como de costumbre, está en otros artefactos más pequeños. Si no me equivoco, la semana que viene es Santigosa, y me apetece ir a ver motos (me muero de ganas de ver alguna Ossa de estas pata negra que últimamente se anuncian). Echo de menos en mi blog un artículo sobre los motores 2T. Algo que se entienda. Hay alguna página web por ahí, pero o bien no se entienden, o bien son tan superficiales que apenas entran en el meollo de la cuestión. Todo el mundo conoce el funcionamiento de los 2T. Comparándolo con un 4T, la diferencia está en que un ciclo completo de un 2T se hace con 2 carreras del pistón, mientras que un ciclo de 4T necesita 4 carreras del pistón. Algunos autores hablan de motores de válvulas para el 4T y motores agujereados para el 2T. Esto, como se verá más adelante, no es necesariamente...
Desde mi ignorancia siempre me he preguntado el porqué de utilizar bieletas y no una conexión amortiguador-basculante directa. Voy a observar el mecanismo y deducir qué mejora se obtiene. El análisis lo hago sobre las suspensiones de mi GG Pro. A simple vista, me recuerda un sistema de doble basculante, como los que se ven en los coches de F1. Está por arriba el basculante que sujeta la rueda, y por debajo una pequeña biela (de color gris en la foto) que está sujeta al chasis. Esto hace que funcione en una dirección más o menos paralela al basculante principal. Uniendo los dos elementos basculantes, hay una pieza rígida, con forma de triángulo, con un eje de rotación en cada punta de éste. Estos ejes está unidos uno al basculante, otro a la bieleta y el tercero al amortiguador. Hago una simulación con medidas parecidas a las de mi moto. A simple vista, parece que el mecanismo actúa como amplificador del movimiento, es decir, para un movimiento dado del basculante, la deforma...
En la entrada anterior de mi blog analizaba las aceleraciones que se ocasionan en el mecanismo alternativo piston-biela-manivela. En esta entrada le añadiremos masa a esas aceleraciones y, siguiendo la ley de Newton, lo convertiremos en fuerzas. Fuerzas de inercia que no desearíamos en nuestros motores. Analizamos anteriormente que las aceleraciones en el cilindro dependen en gran medida de la relación biela-manivela, lo que en literatura técnica se suele designar por la letra griega landa (letra que no tengo disponible en este blog). No olvidemos que teníamos una función de movimiento lineal que dependía de una variable de movimiento angular. Por lo tanto, si buscamos aceleraciones, tendremos una función que va a representar la aceleracion lineal del cilindro en función del angulo. En el proceso de derivación (2 veces), llegaremos a una expresión que dependerá de la velocidad angular (primera derivada) i de una combinación trigonométrica. Imaginemos el caso de una biela infinita...
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